La IndyCar lidia en Milwaukee con la lluvia que forzó el sábado a parar la carrera 1 en el óvalo de una milla en el momento en que se habían disputado 90 vueltas. La organización intentó por todos y cada uno de los medios llenar cuando menos 126 vueltas, límite para dar por válido el resultado de la carrera, pero el secado de la pista fue irrealizable.








