La tenista argentina Solana Sierra (160ª del ranking WTA) cerró una destacada actuación en el WTA 500 de Bad Homburg tras caer en la primera ronda del cuadro principal en frente de la china Qinwen Zheng, actual número 8 del mundo y medalla de oro en los Juegos Olímpicos. En su debut absoluto sobre área de césped, la marplatense de 22 años mostró un gran nivel competitivo pese a la derrota por 6-4 y 6-3.

Sierra, quien venía con ritmo tras sobrepasar de manera exitosa la etapa clasificatoria (qualy) dejando en el camino a la alemana Ella Seidel y a la búlgara Viktoriya Tomova, no se achicó ante de las mejores jugadas del circuito. Si bien la capacidad y eficiencia con el servicio de la asiática acabaron volcando la balanza a su favor en los instantes clave, la joven argentina dejó sensaciones muy positivas en una área completamente novedosa para su juego.
Un salto de calidad de cara al futuro
Este torneo representa un jalón esencial en la carrera de Solana, ya que no solo significó su estreno en canchas de yerba , sino más bien también su primera experiencia en el cuadro primordial de un torneo de categoría WTA 500. El rodaje sumado en Alemania y el nivel exhibido ante una rival Top Ten le brindan una base sólida y una valiosa inyección de seguridad de cara a sus próximos retos en la gira europea, con la mira puesta en la clasificación de Wimbledon.




