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Sinner vence en Wimbledon ante un dificil Zverev (6-7, 7-6, 6-3, 6-4) | VIDEO - RESUMEN

Alexander Zverev crece , pero no tanto para llegar al rey Jannik Sinner, vencedor de Wimbledon por segundo año consecutivo (6-7 [7/9], 7-6 [7/2], 6-3 y 6-4), triunfador en la Catedral sin haber disputado antes un torneo de preparación en yerba. Suma cinco Grand Slams: dos Open de Australia, un US Open y con este, 2 Wimbledon. Le falta Roland Garros para llenar la compilación.

Este año en París lo derrotó el calor, como reconoció hasta Juan Manuel Cerúndolo, el tenista que lo venció, y volvió el enfrentamiento de qué pasaba con su cuerpo, que no era la primera oportunidad que le fallaba. Exactamente de la Philippe Chatrier salió Zverev vencedor y transformado en un tenista algo distinto: igualmente bueno, pero más decidido. ¡Era por fin , vencedor de Grand Slam! Cierto que todos y cada uno de los partidos son diferentes , pero de la final del Open de Australia 2025, donde Alexander no tuvo ni una alternativa ante Sinner, a la de Wimbledon 2026 hubo un abismo, aunque terminara levantando los brazos exactamente el mismo jugador.

Zverev tuvo como aliado su portentoso servicio, pero Sinner contestó con exactamente la misma moneda. Hicieron falta 2 horas y 45 minutos para que el alemán tuviese su primera ocasión de break, y justo después , cuando se cumplían las tres horas, llegó la primera rotura del encuentro , conseguida por Jannik en el único instante en el que su rival encadenó algunos fallos en el primer servicio y debió jugar con segundos. La rabia le ha podido al tenista de Hamburgo, que estrelló la raqueta contra la hierba. De la posibilidad perdida, además de esto con susto pues se resbaló –estuvo fabuloso Sinner acudiendo de manera rápida en su ayuda para levantarlo, si bien por fortuna no fue nada– a la posibilidad concedida para perder el tercer equipo y que el número uno de todo el mundo ahora enfilara la victoria.

El choque se se encontraba moviendo en el alambre, realizando bueno el tópico de que varios partidos de tenis se deciden por datos. Se dice siempre , pero no por eso deja de ser cierto en ocasiones. La nueva mentalidad de Zverev se notó en especial en su golpe de derecha, considerado habitualmente como su punto débil. Le pegó mucho más duro que jamás , lo que piensa asumir peligros , pero es que siendo conservador ahora había comprobado que no tenía opciones. Sinner se vio asombrado en el momento en que su oponente conectaba algún ganador de derecha a velocidad de Alcaraz o cerca. No le había hecho eso en encuentros anteriores , y habían jugado catorce. Y después, el saque: bastante primero dentro y girando los 215-220 kilómetros por hora todo el rato. Pero es que Sinner respondía de forma afín , aunque con algo menos de porcentaje. Tuvo una opción de break el pelirrojo en el primer set , y falló un golpe que no acostumbra para desperdiciarla. De las raras veces que dudó. Se llegó al desempate y el duelo de cañoneros fue espectacular , saque directo por allí, servicio abierto por allí. Uno a la línea, y otro y otro. Brincaba la cal. No debieron salir a repasarlas de milagro. Sinner salvó la primera pelota de set con una dejada y un passing. Tuvo una él, pero el servicio fue imposible de restar, y a la segunda la lengua alemana sí la concretó con una derecha paralela. El grito que dio fue significativo.

El encuentro fue un calco en el segundo equipo , con los dos tenistas muy concentrados, pero el desenlace en el tie-break fue distinto, ya que el italiano tomó una virtud al principio que supo rentabilizar. El break en el parcial siguiente y poder concretarlo parecía darle una virtud anímica determinante.

Sinner ahora se vió en ocasiones de este modo frecuentemente y puede mantener el nivel. Zverev también lo ha hecho en algunas , pero quizá no está acostumbrado a divertirse con un ritmo tan prominente. Tampoco se vino abajo, e incluso tuvo un juego con 0-30 que no logró rentabilizar. Algunas pelotas se le marcharon por nada, y lo lamentaba con las manos en la cabeza. Su derecha comenzó a tremer un pelo. Tuvo fe, pero Jannik ahora se encontraba en modo insuperable y empezaba a combinar el ritmo machacón con algún cambio de velocidad con las dejadas. Encima, cada vez era mucho más con la capacidad de restar más cómodo, tras horas intentando encontrar el ubicación : más adelantado, atrás del todo como si fuera tierra. Al final , el número uno tiene soluciones para todo.

TiroAlPalo