Jessica Bouzas le cogió el aire a Wimbledon en 2024, en su segunda participación, y desde entonces ha alcanzado siempre, como mínimo , la tercera ronda. Ayer lo consiguió con un trabajado triunfo ante una rival a la que había vencido antes en el Grand Slam británico (2025), Dayana Yastremska: 6-3, 6-7 (1) y 6-2 en 2h04.
La gallega se enfrentará mañana a la estadounidense Jessica Pegula, cuarta favorita, que ha podido con Sara Sorribes (7-6 (6) y 6-1 en 1h29). Bouzas podría haber ganado en dos sets, porque tuvo una ventaja de 4-2 en el segundo, pero Yastremska remontó, se puso por delante con otro break y se llevó el desempate forzado por la tenista de Vilagarcía de Arousa, de 23 años y 52 del mundo. Claves fueron los 31 errores no forzados de la ucraniana, por solo 13 de Bouzas.
Jessica Bouzas golpe la bola en su partido ante Yasmtremska.
“Fué un muy buen partido, con de todo un poco , con algunos altos y bajos, pero nada que me sorprendiese. El mérito del tercer equipo es enorme , porque no es nada simple volver a empezar después de haber tenido el partido tan cerca. Cuando ves que tienes que arrancar otra vez desde el princípio cuesta bastante , así que estoy especialmente satisfecha por de qué manera lo gestioné”, añadía Bouzas, que volvio a expresar su idilio con Wimbledon: “Es mi torneo favorito, sin ninguna duda. Me siento muy cómoda con todo lo que lo circunda y siempre me hace muchísima ilusión venir.
Por su parte , Sorribes estuvo cerca de dar la sorpresa ante una de las gran des favoritas al título. Cuando menos en un primer set en el que dispuso de cuatro puntos seguidos de manga durante el desempate. Sacando sorprendentecabeza bien, madurando los puntos con el revés cortado y con su habitual fortaleza física a pleno rendimiento , la castellonense de 29 años remontó varias veces en ese parcial y exasperó a Pegula, cuartofinalista en 2023.


