El US Open sigue para Aryna Sabalenka tras un estreno bastante más cómodo de lo que podía aguardarse frente Camila Osorio. La bielorrusa se impuso por 6-2 y 6-4 y dejó buenas experiencias, en especial durante un primer equipo en el que solamente concedió opciones a la colombiana.
Ahora va a tener enfrente a Polina Iatcenko, una jugadora que debió superar a Renata Zarazúa para alcanzar esta segunda ronda y que está frente a una oportunidad colosal. Sabalenka precisa seguir continuando si quiere conservar el número uno y proteger los 2.000 puntos que logró el pasado año al proclamarse campeona. La presión existe, pero su primer partido en Nueva York probó que no parece estar afectándole demasiado en el momento en que pisa la pista.
Aryna Sabalenka llega a esta segunda ronda después de solucionar su estreno en solamente una hora y 27 minutos. El 6-2 y 6-4 ante Osorio dejó una primera manga prácticamente especial y una segunda en la que tuvo que trabajar algo mucho más para cerrar el partido. La colombiana llegó a ponerla en inconvenientes, pero Sabalenka respondió en el momento en que fue necesario y evitó que el encuentro se complicara.
La número uno de todo el mundo encara además una situación especial, ya que protege el título y tiene a Elena Rybakina cada vez más cerca en la clasificación. Aun así, su rendimiento en la primera ronda invita al optimismo. Nueva York es uno de sus campeonatos favoritos y sabe con perfección lo que tiene que llevar a cabo para volver a pelear por el trofeo.
Polina Iatcenko afronta entre las citas mucho más importantes de su trayectoria tras sobrepasar a Renata Zarazúa en la primera ronda. La rusa llega, por consiguiente, con un partido ya ganado en Nueva York y con la confianza necesaria para procurar plantar cara a la gran favorita.
El problema es que el salto de nivel respecto a su primer encuentro va a ser colosal. Iatcenko va a tener enfrente a una Sabalenka que, pese a las inquietudes amontonadas durante los últimos meses, comenzó el torneo imponiendo su tenis desde el primer trueque. La bielorrusa castiga mucho cualquier segundo saque y puede llevar a cabo bastante daño con su derecha, por lo que la rusa precisará extender los puntos y eludir regalar juegos. Si consigue llevar el partido a intercambios largos, va a tener alguna opción de incomodar a la número uno.


