Marta Kostyuk arrancó con paso estable su andadura en el WTA 1000 Toronto 2026 a sabiendas de que encara un tramo de temporada clave para su anhelo de irrumpir en el top-diez del top WTA y continuar optando a grandes éxitos. Lo mucho más sorprendentes fueron sus expresiones en rueda de prensa.

Después de unos meses repletos de enormes resultados y siendo gran protagonista tanto en tierra batida como en hierba , con rutas semifinales en Roland Garros y Wimbledon, tal como el título en La capital española , Marta Kostyuk procura amoldarse lo antes posible a la pista dura donde se van a decidir varias cosas en este tramo final de curso. El WTA 1000 Toronto 2026 supone la toma de contacto con una da un giro en la que desea ser protagonista , soñando con un gran resultado en el US Open.
"Con sinceridad , sentí que estos cambios fueron muy drásticos. Jamás los había experimentado tanto antes en mi carrera. seguramente porque jugué mucho en tierra batida y asimismo bastante en yerba , así que fue una experiencia totalmente novedosa para mí".
Al volver a divertirse en pista dura, sentía como si hubiese jugado aquí hace un año. Entre medias he disputado muchos partidos, así que resulta curioso.
Me encanta esta parte de la temporada. Se nota cómo todas y cada una empiezan a cansarse , cómo en ocasiones baja la calidad del tenis y ya no todo el mundo está tan fresco. Es interesante ver de qué forma cada jugador procura afrontarlo ".
La fatiga mental es el peor enemigo de las tenistas
Preguntada por la manera de gestionar un calendario tan exigente , Kostyuk aceptó que todavía está aprendiendo, puesto que nunca antes había completado una temporada con muchos buenos resultados.
"Es difícil decirlo pues jamás había tenido una temporada tan buena en mi carrera. Es un lote completamente nuevo para mí. Lo que mejor me ha funcionado fué no tomármelo demasiado en serio y también procurar gastar la menor cantidad posible de energía sensible y mental.
Al final , físicamente todos estamos preparados. Todos somos fuertes y eso casi nunca es un problema , salvo que aparezca una lesión. El problema llega en el momento en que los jugadores comienzan a fatigarse mentalmente. Afrontas los momentos difíciles de otra manera , te irritas mucho más , te pones mucho más inquieto , te precipitas y empiezas a tomar resoluciones impulsivas en la pista.
Es un desarrollo difícil , pero siento que este año aprendí a manejar muchas situaciones diferentes. Estoy muy orgullosa de cómo las hemos gestionado junto con mi equipo ".
"Cambié de zapatillas hace 4 días y me siento considerablemente más rápida y explosiva en la pista. Al principio aun tenía inconvenientes de coordinación para controlar esa velocidad. Además de esto , es el primer torneo tras el parón, volvemos a la pista dura y asimismo hicimos algunos cambios en mi juego a lo largo de estas semanas. Precisaba un poco de tiempo para amoldarme ".
Las afirmaciones de la ucraniana reflejan una situación cada vez más habitual en el circuito femenino: a esta altura de la temporada, la diferencia entre ganar y perder no en todos los casos la marca el estado físico, sino la capacidad para administrar el desgaste mental que amontonan meses de competición al límite nivel.
Asistir a unas confesiones tan sinceras como las efectuadas por Marta Kostyuk tras su debut en el WTA 1000 Toronto 2026 asisten a comprender la exigencia de un circuito WTA que no se detiene y en el que la competitividad es máxima, con poco a poco más tenistas desafiando la hegemonía de las mejores.


