El PSG, ineludible en cuestiones de europa. El aparato de Luis Enrique, flamante doble vencedor de la Champions League, en este momento también lo es de la Supercopa de Europa tras tumbar al Aston Villa de Unai Emery (2-1). Repiten de esta manera la gesta conseguida en 2025, ante el Tottenham, pero sin recurrir a los penaltis esta vez. Los muchos de Kvaratskhelia y Doue frenan a una versión estelar de Brian Madjo, perla inglesa de 17 años que de seguro dará mucho que charlar en los próximos años.
El choque arrancó con el respeto entre los 2 equipos que impone una final, pero también un primer partido tras la vuelta de vacaciones. No llegó la primera ocasión hasta prácticamente cumplido el minuto 20, en el momento en que Bizot debió inventarse una parada poca ortodoxa para desviar el tiro de Vitinha. Solamente unos instantes después, Kvaratskhelia se inventó una jugada de crack por el perfil izquierdo y deslumbró con el 1-0. Recorte hacia dentro y disparo potentísimo a la escuadra corta, impresionando al misión neerlandés.
El delantero georgiano proseguiría siendo de lo más destacado del choque en toda la primera mitad. Llegó a soliciar penalti tras caer entre tres defensas dentro del área, probando regularmente su colosal aptitud de desborde. En los minutos finales del primer tiempo, el brillo de \'Kvaradona\' vino a ser eclipsado por el de otra joven estrella, Brian Madjo. A sus 17 años, el delantero del Villa contó con las dos ocasiones mucho más visibles de los suyos antes de llegar al descanso.
Dicho y hecho. El diamante de Emery, en el 45\' y tras probar suerte en hasta tres oportunidades , encontraba su gol. Y vaya gol. Con su potencia física, le sostenía el cuerpeo a Pacho y metía la pierna izquierda para rematar de primeras un centro al segundo palo. Safonov sólo ha podido estirar la mano hacia el larguero en un fútil intento de eludir el tanto.
Ahora en el segundo tiempo, los equipos intercambiaron golpes entre las dos áreas. Madjo siguió siendo el primordial ariete ofensivo de los ingleses y Safonov tuvo que esforzarse para evitar que su equipo sufriera una remontada. Luis Enrique, que al descanso había apostado por Dembelé, no se confundió en su cambio. El \'mosquito\' filtró un gran pase a la espalda de la defrensa y dejó absolutamente solo a Doue, que no falló en su remate. El gol, que estuvo a puntito de ser anulado por fuera de juego, al final subiría al marcador.


