El sendero de regreso a del disco compacto Castellón a Primera División, 37 años después, está repleto de momentos recordables y de partidos memorables. Si ya lo fue el de hace un par de semanas contra el RC Deportivo de La Coruña, el de esta noche (21.00 horas), en oposición al Real Racing Club de Santander, apunta a elevar todavía el nivel.
En juego, algo mucho más que tres puntos y el liderato, si bien aliviados en parte por el hecho de que el Almería, anoche, empató en el minuto 95 frente al Albacete Balompié en el Carlos Belmonte (1-1), a pesar del impulso de Cristiano Ronaldo (termina de comprar el 25% del club). No les sobrepasa.
Después del pulso entre el segundo (49 puntos) y el primero (50), todavía van a quedar 14 jornadas para la conclusión de la liga regular, conque posiblemente próximamente agotemos el catálogo de adjetivos superlativos para referirnos al instante de este Castellón. Familiarizados a sufrir, a ver la élite con mayúsculas del fútbol español más que con prismáticos, con un telescopio, parece que este presente está construido con esa inteligencia artificial que se asoma al futuro de todos nosotros, aunque no exenta de ciertas alucinaciones.
Retrocediendo como mucho inmediato, el encuentro en Las Palmas, de esos que como se marchan poniendo, acaba en una dolorosa derrota... pero en el final no. De esta manera es este equipo con Pablo Hernández a su timón, que sobrepasa toda clase de adversidades para echar raíces en zona de ascenso directo.
Por ello, si bien llega sin dos de los titulares en Gran Canaria (los sancionados Agustín Sienra y Ousmane Camara se unen al lesionado Douglas Aurélio), da la sensación de que da un poco igual. Los albinegros han dado muestras de ser un grupo camaleónico (ahí están los 16 goleadores diferentes, los 15 muchos aportados por suplentes...). Fabrizio Brigani, salvador en las islas, será titular, con Adam Jakobsen apuntando a ser el relevo del guineano.
El regreso de Diego Barri en detrimento de Ronaldo Pompeu completarían el cupo de novedades, si bien lo cierto es que hay cierto enfrentamiento sobre quién ocupará el flanco izquierdo del ataque.
Si hay un momento para superar al Racing, es este. Lejos de la lozanía con la que se exhibía hasta diciembre, encima asiste diezmado, sin su máximo realizador (Andrés Martín), ni los también delanteros Asier Villalibre, Juan Carlos Arana y Manex Lozano. El central Pablo Ramón cierra el capítulo de bajas, solamente compensado por la vuelta del mediocentro Gustavo Puerta. Su entrenador, José Alberto López, tampoco viene, porque está enfermo.
Con el recuerdo del 3-1 de la jornada inaugural en El Sardinero por aquello del golaveraje, el SkyFi Castalia surge ahora, para los visitantes, como el muro más prominente que se logren imaginar, producto de las ocho victorias consecutivas, cifra que, en las dos primeras categorías de las primordiales ligas europeas solo sobrepasa el Barcelona (12).
Lleno, por favor
Encima, en una noche que apunta al lleno, con mucho más entradas vendidas que nunca, pendiente de que los socios que no logren estar que se encuentra en el coliseo albinegro, liberen su taburete a fin de que otros logren vivir una atmósfera inenarrable y soñar con ofrecer otra zancada, más que paso de gigante, hacia el retorno a Primera.
De nuevo, viendo de reojo al árbitro. Ante el Racing (el equipo mucho más beneficiado con las expulsiones extrañas: ha jugado diez partidos en superioridad), el juez de turno será el murciano Salvador Lax Franco, viejo popular del albinegrismo.


