El Cacereño abre este viernes su segunda temporada consecutiva en Primera Federación con una prueba de máxima exigencia. El conjunto verdiblanco recibe a las 21.15 horas en el Príncipe Felipe al Mirandés, uno de los equipos llamados a pelear por el ascenso después de su reciente descenso de Segunda División.
El estreno llega con el recuerdo todavía fresco de una campaña pasada que terminó con la permanencia asegurada en la penúltima jornada y con el propósito de que esta vez el aparato no tenga que esperar hasta el tramo final para hacer los deberes.
Julio Cobos afronta el inicio de liga con una plantilla que considera más lista para la categoría. El técnico destacó en rueda de prensa que múltiples de los nuevos futbolistas ahora conocen la Primera Federación, una experiencia que el pasado curso estaba menos presente en el vestuario. El propósito , sin embargo , no cambia: la permanencia. «Socorrer , con eso quedaremos contentos, intentaremos que sea lo antes posible », señaló Cobos en la previa.
El Cacereño llega al estreno después de una pretemporada de ocho partidos, con cuatro victorias, 2 empates y 2 derrotas. La preparación tuvo además de esto el condicionante de la Copa Federación, competición donde conquistó la etapa extremeña frente al Villanovense. El último encuentro dejó una derrota ante Unionistas por 1-0, con un gol en el minuto 93, aunque Cobos se quedó con las experiencias brindadas por su aparato. «Me quedo con el trabajo que se está haciendo y con la mejora que tiene todavía el equipo », afirmó.
El conjunto cacereño afronta el acercamiento con la baja segura de Víctor Rodríguez, al paso que el cuerpo técnico sostiene alguna duda hasta el último momento. Una de las novedades positivas de la preparación ha sido la sepa de lesiones graves, un problema que condicionó el comienzo de la pasada temporada. Además , el club encara el estreno con cerca de 4.000 abonados, una cifra que nutre la expectación cerca de la primera cita liguera en el Príncipe Felipe.
Un Cacereño identificable
Cobos espera un Cacereño identificable desde el primero de los días , con aptitud para llevar el partido hacia la portería rival. «Los aficionados se marchan a encontrar un equipo que, cuando terminen los partidos, ha sudado la camiseta », explicó el entrenador, que también reclama verticalidad y una iniciativa atractiva.
Enfrente estará un Mirandés que regresa a Primera Federación después de varias temporadas en el fútbol profesional y que afronta el curso con aspiraciones ambiciosas. Antxon Muneta ha tenido que crear prácticamente desde cero un aparato con alrededor de veinta incorporaciones, por lo que admite que todavía está en pleno desarrollo de capacitación. «Somos 20-21 players nuevos, cada uno de ellos vino de un ubicación , hay que construir un aparato , hay que crear una identidad», explicó el técnico rojillo, aunque dejó claro que el desarrollo no puede servir como excusa : «Hay que ir a por los tres puntos».
El Mirandés llega además de esto con una última referencia poco satisfactoria. Muneta acabó enfadado con la actitud mostrada ante el Logroñés en el último amistoso (4-0), si bien considera que aquella derrota puede servir como estudio. Para su estreno en Cáceres reclama una respuesta instantánea. «Espero un Mirandés muy, muy competitivo», aseveró.
El entrenador visitante identifica exactamente la intensidad como una de las claves del encuentro. Espera un Cacereño agresivo en su estadio y considera imprescindible igualar ese nivel de exigencia antes de imponer su propuesta.


