Si desde fuera se deseaba bajar el suflé tras la etapa de grupos por el nivel del grupo de México, \'el Tri\' ha llegado a las eliminatorias con ganas de mudar totalmente a los ateos por fieles. Y, tras 45 minutos en especial primorosos, logró que en el final del choque, sonase al unísono en el colosal Azteca el \'\'y si sí\'\' que semeja el mantra a continuar para la selección anfitriona mientras que prosiga pasando rondas.
2 auténticos golazos de Quiñones y Raúl Jiménez en los primeros 30\' de choque son los que certifican el pase a México en un encuentro que debió ser retrasado una hora gracias a la lluvia.
Este México - Ecuador parecía, sobre el papel, un partido de duelos, choque y también intensidad. Pero entre todas esas características se coló Gil Mora, la gran apuesta del \'vasco\' Aguirre para este partido de dieciseisavos. Con 17 años, agarró el balón desde el minuto 1, se movió por zonas que Ecuador no sabía detectar y creó las primeras grandes oportunidades jugando tal y como si llevara muchos partidos de esta clase.
La primera enorme ocasión fue con un tiro fuera del joven jugador de Tijuana. Lo probó minutos después con una comba extraordinaria desde la sección izquierda del área que se quedó muy cerca de buscar la escuadra. Entre medias, Raúl Jiménez tuvo el primero tras un óptimo centro de Luis Romo, pero su cabezazo se fue desviado.
Ecuador buscó responder con una acción aislada de mucha calidad de Yeboah. El extremo le hacía un caño a Montes, y prácticamente cayéndose, con la puntera, obligó a Rangel a llevar a cabo un paradón para eludir el primero de Ecuador.
La exuberancia física de los centrales de Ecuador, Pacho e Hincapié, hacía al grupo sudamericano buscara defender con los once players metidos en campo opuesto. Y, ni lograban hurtar , ni tenían el balón.
Esto lo aprovechó Alvarado para dar un pase en largo en Quiñones, que partió desde su campo para llegar en carrera, ver a la cara a Pacho y Galíndez, meta ecuatoriano, y dejar caer un misil a la misma escuadra para realizar estallar al Estadio Azteca con el 1-0 en el minuto 22.
Y, tras el primero, México hundió aún mucho más a una Ecuador que no se presentó al encuentro en la primera mitad. La cosa iba de golazos. Ordoñez fallaba en el despeje y Raúl Jiménez sujetaba el balón en el último tercio del campo. Su lucha le hizo llevar el balón hasta Quiñones, pero el \'16\', con hueco para disparar, eligió una opción mejor. El balón volvía para el \'9\', quien de primeras remataba a la escuadra contraria al primer gol para convertir un derechazo inapelable.
El 2-0 sí que lideró a un pequeño arreón de Ecuador a base de insistencia y saques de esquina. El mucho más arriesgado por bastante de los sudamericanos era Yeboah, desequilibrante con su zurda y que dejó la segunda gran ocasión para Ecuador. Accediendo desde la derecha, logró acomodarse el balón para su pierna izquierda intentando encontrar la escuadra, pero Rangel evitó con una enorme parada el 2-1 antes del reposo.
El \'Vasco\' Aguirre transporta décadas enseñando que sus equipos pueden realizar buen fútbol, pero que si la tarea es proteger , son incluso mejores. Desde el comienzo , mucho más tras el doble cambio ofensivo de Beccacece para dar la vuelta al marcador, México sabía que les tocaría padecer cerca de su portería. Y no solo lo logró bien, es que permitió muy escasas oportunidades de verdadero peligro a Ecuador.
La mucho más clara para los sudamericanos fue en el 74\', en un balón que terminó en las botas del recién ingresado Kevin Rodríguez, pero cuyo remate se fue desviado por poco de la meta de Raúl Rangel. México, por su lado , sumó 2 cabezazos desde dos saques de esquina de Montes y Vasquez que no anduvieron nada lejos de convertirse en el tercero y definitivo tanto.
Las fuerzas ya flojeaban en el Azteca, ubicado a 2.200 metros sobre el nivel del mar. Solo Orbelín Pineda, que terminaba de ingresar , ha podido transformar el tercero ya en el tiempo de descuento, frente a una Ecuador que daba por perdido el partido y que tenía a Pacho como único cierre tratando apagar cada fuego que venía para intentar que la desventaja de una derrota que ya era segura no fuera mayor.
Las tensiones lógicas de un partido con eliminatorias aparecieron en el descuento. Santiago Giménez demandó a Vincic que Piero Hincapié le había insultado con la mano tapada, lo que acarreó , tras la revisión mediante el VAR, a la expulsión del ecuatoriano.
Sonó el final y el Azteca entero festejó que México vuelve a un quinto partido, contra RD Congo o Inglaterra, quien tendría que regresar 40 años tras el \'partido de Maradona\' a un estadio que seguramente no le trae buenos recuerdos.


