Estados Unidos tiene causas para ilusionarse. El país aguardaba con avidez el debut de su selección en ‘su’ Mundial y el estreno no ha podido ser mejor. El equipo de Mauricio Pochettino fue un ciclón que pasó por encima de Paraguay en Los Ángeles (4-1). Solo 45 minutos le bastaron al cuadro estadounidense para sentenciar el desafío tras una primera parte primorosa donde probaron que pueden ser un conjunto a tener en cuenta en este campeonato.
Folarin Bolagun lideró el triunfo local con un doblete de \'killer\' para colocar a su selección como el primer líder del grupo D. Estados Unidos no tuvo rival. Y eso que los primeros acompases del encuentro hicieron parecer que el partido iría por otros caminos. Paraguay metió el temor en el cuerpo al SoFi Stadium de Inglewood con un tiro de Diego Gómez que no halló portería por poco en el minuto 2.
Fue un espejismo. Estados Unidos empezó a dominar el balón y lo aprovechó para amenazar a la zaga paraguaya. Lejos de llevar un control estéril, la selección de Mauricio Pochettino llevaba riesgo en prácticamente cada acción que realizaba. Y además de esto , consiguió golpear en la primera ocasión clara que tuvo.
Pulisic, imparable a lo largo de toda la primera parte , completó un regate de fantasía para dejar en el camino a dos defensores. El ‘diez ’ habilitó a Weston McKennie, que trató de regalarle el gol a Balogun. Bobadilla, en su intento de aclarar el pase, introdujo el balón en su portería para realizar el 1-0. Era el minuto 7. A resaltar asimismo el partido del centrocampista de la Juventus, que se multiplicó por todo el campo durante los 90 minutos.
Lejos de conformarse con el tanto, el aparato de Mauricio Pochettino fue a por mucho más. Presionó prominente , imprimió velocidad a la circulación y aprovechó la fortaleza de sus bandas. Pulisic y Dest fueron un quebradero de cabeza para los zagueros paraguayos, que veían cómo dos aeroplanos les arrancaban las pegatinas en cada aproximación.
Nuestro Dest perdonó el segundo y Balogun la metió en fuera de juego en dos acciones casi consecutivas. El 2-0 se encontraba al caer y no se hizo de rogar. Robinson puso un balón en hondura medido para Pulisic, que levantó la cabeza y envió el balón al punto de penalti para la llegada de Balogun. El futbolista del Mónaco solo tuvo que presentar el interior para batir a Gill y ampliar la renta norteamericana.
Paraguay no sabía ni por dónde le daba el aire. Estados Unidos seguía atacando mientras que el cuadro paraguayo, aturdido , trataba de salir sin éxito de su sopor. No fue su día, pese a que sus estrellas Enciso y Diego Gómez trataron de rebelarse frente a la tiranía local.
En el momento en que la primera parte tocaba a su fin y Paraguay parecía librarse de un castigo mayor (y justo ), Balogun se inventó un golazo para poner el 3-0. El punta recibió de Adams, tumbó a Alderete en la pugna, recortó a Gustavo Gómez y la puso en el ángulo con un disparo con la zurda. Otra maravilla directa al ‘top’ de la primera día.
Balogun la puso en el ángulo para realizar el 3-0 antes del reposo. Frederic J. BROWN / AFP
Mauricio recorta y Reyna pone la puntilla con un gol de fantasía
No hubo más historia. Pochettino dio reposo a ciertos de sus mejores hombres mientras Paraguay trataba de levantarse de la lona.
El cuadro de Gustavo Alfaro empezó a tener más el balón frente a una Estados Unidos cómoda en su rol de agredir los espacios. 2 contragolpes de los de Pochettino no terminaron en gol de milagro mientras que el cuadro guaraní trataba de rearmarse con un Enciso que crecía con el partido. En un balón largo sin aparente peligro , el futbolista de más calidad de Paraguay se realizó con un balón en la de adelante y asistió a Mauricio, que cruzó el balón lejos de Freese para poner el 3-1.
Parecía que el gol del honor podía espolear al equipo paraguayo y meter el miedo en el cuerpo a Estados Unidos, pero nada más lejos de la realidad. El cuadro estadounidense volvió a acelerar y Gill debió regresar a trabajar para atajar los tiros de Tillman y Weah. Cerca del descuento, Pepi tampoco fue capaz de adivinar.
La sentencia llegó en la última jugada del partido con un gol de fantasía obra de Gio Reyna. El centrocampista, eterna promesa del fútbol norteamericano , se inventó un golpeo con el exterior que salió alejando de Gill para terminar besando las redes. Un truco de magia para poner el broche final a una noche inolvidable para el \'soccer\', que sueña con realizar algo grande este mes.
Es ‘su’ Mundial, están ante su gente y tienen una de sus mejores generaciones históricas. Está por ver si no se transforman en una piedra en el zapato para alguna gran selección en este torneo. Están sobre aviso.


