La cuenta atrás para el Mundial 2026 ahora empezó de forma oficial en territorio europeo, y Rijeka se viste de gala para albergar un test de altísimo nivel. Croacia arranca su serie de amistosos en el hogar con la firme intención de aclarar las inquietudes generadas tras su reciente tropezón frente a Brasil (1-3), un resultado que cortó una racha fabulosa de victorias pero que no reduce las altas expectativas de un plantel que viene de subirse al podio en las últimas dos citas mundialistas.
Enfrente va a estar la renacida Bélgica, dirigida por Rudi Garcia, que aterriza en tierras balcánicas luciendo un invicto de once compromisos consecutivos. 2 escuadras llenas de estrellas y buscando su mejor tono físico y táctico antes de cruzar el Atlántico.
El grupo dirigido por Zlatko Dalić sabe con perfección que el margen de error se reduce y que el debut mundialista frente Inglaterra pide llegar al límite nivel. La principal incógnita en el esquema de los Vatreni reside en su máxima leyenda , Luka Modrić, quien se ha ejercitado con una máscara protectora y podría arrancar el choque desde el banquillo para evitar riesgos insignificantes.
No obstante , el bloque croata tiene razonamientos de más para plantar cara; el incombustible Ivan Perišić llega en un estado de felicidad increíble (diez participaciones de gol en sus últimos 12 duelos de todo el mundo ) para dirigir el ataque. Además de esto , jugar en el Stadion HNK Rijeka representa un auténtico talismán para los locales, un feudo donde registran ocho triunfos y 2 empates en diez muestras , y donde nunca han sabido lo que es perder.
Los Diablos Rojos encaran esta gira de preparación con la firme convicción de enterrar terminantemente el espectro de su última participación mundialista y consagrar su cambio generacional. Rudi Garcia ha citado a 26 futbolistas de primer orden, apuntalando un bloque que ha recuperado la pegada, promediando 4 o más goles en seis de sus últimos nueve compromisos.
Aunque Romelu Lukaku forma parte de la expedición, el propio cuerpo técnico ha reconocido que el ariete está fuera de manera , abriendo la puerta a que jugadores con olfato de cara al gol como Dodi Lukébakio acepten los galones tras el descanso. La enorme asignatura pendiente para los belgas residirá en su solidez a domicilio , una condición donde han enlazado tres empates en sus recientes cuatro salidas.


