El Villarreal recibe este sábado en La Cerámica al Alavés en un duelo de realidades muy diferentes , en el caso de los locales la de una brillante temporada liguera que le tiene en la ‘región de Liga de Campeones’ y con la visión más arriba, y en el de los visitantes, en la de un ejercicio irregular con el descenso a la vista.
El Villarreal abrió el año con una sólida victoria en el campo del Elche que le permitió quitar al Atlético de Madrid la tercera plaza y que le sostiene en camino para cerrar una brillante primera vuelta, donde podría lograr los 44 puntos.
El conjunto ‘groguet’ tiene 38 puntos con dos partidos menos que el Barcelona, que tiene 49, que el Real Madrid, que tiene 45, y que el Atlético, que suma sus puntos, por lo que podría quedarse a cinco puntos del líder, a uno del conjunto del Santiago Bernabéu y abrir una brecha de seis puntos con el del Metropolitano.
Fuera de la Copa y eliminado de la Liga de Campeones, el equipo de Marcelino se puede centrar ahora de forma exclusiva en una Liga en la que ganó siete de sus nueve encuentros como local y ha empatado otro.
Su buena trayectoria se une a la restauración de varios efectivos, como Tajon Buchanan y Renato Veiga, que vuelven tras sanción, y podría regresar también tras un mes de baja Thomas Partey.
Son baja segura los lesionados de extendida duración Willy Kambwala y Logan Costa, tal como Pape Gueye e Ilias Akhomach, que siguen en la Copa África, y es duda el defensa Pau Navarro, que con afecciones físicas.
El paso estable del Villarreal contrasta con las inquietudes de un Deportivo Alavés que atraviesa su peor instante de la temporada. Los albiazules llegan a uno de los estadios más difíciles tras una derrota en el Sadar y un empate en casa ante el Real Oviedo, que han dejado múltiples dudas en las experiencias del equipo.
Esto se ha unido a que el cuadro vasco solo ha sumado un triunfo en las últimas siete jornadas y padece fuera de Mendizorroza, y solo han ganado un duelo lejos de casa, en San Mamés, al principio de liga.
El técnico argentino Eduardo Coudet no cuenta con Nikola Maras, Mariano Díaz ni Moussa Diarra, que están en la rampa de salida en este mercado de invierno, y recupera a Víctor Parada para la banda izquierda.
No va a poder alinear al uruguayo Carlos Protesoni por haber sido expulsado la pasada jornada , ni a Facundo Garcés, sancionado por la FIFA. Denis Suárez también causará baja al pactarlo ambos clubes en el acuerdo de traspaso del pasado verano.
Pero todos y cada uno de los focos están en el delantero Lucas Boyé, que aunque jugó frente al Oviedo y anotó el gol del empate, no ha terminado de volver como estaba y es duda hasta última hora.
Coudet deslizó tras empatar frente al colista que habría cambios en esta jornada y es probable que pruebe con unas bandas mucho más incisivas como Carlos Vicente o Abde Rebbach.


