El 6 de agosto de 2026, a las 20:00 CEST, en el primer partido de la tercera ronda de clasificación de la Europa League, el Thun recibirá al Vikingur Reykjavík. El encuentro se disputará en el Visana Stadion de Thun.
El vencedor de Suiza llega al partido en pleno caos : primero, la eliminación de la fase de clasificación de la Champions League; después, la mayor derrota en casa de la historia del club. Los islandeses, en cambio, están en mitad de su temporada y en su mejor instante del último año.
El Vikingur llega a Thun en el pico de la temporada. La liga islandesa está en pleno desarrollo y el equipo de Sölvi Ottesen marcha primero: 14 victorias, dos empates y una derrota en 17 jornadas, con una diferencia de tantos de 56:14. El verano europeo de los islandeses también ha sido notable. Superaron al Győr (1-0 en el hogar y 2-2 fuera), ganaron al Hapoel Be\'er Sheva (2-1) y solo quedaron eliminados por el resultado global de la eliminatoria. El pasado otoño, el Vikingur jugó la fase primordial de la Conference League, así que el nivel de la oposición no amedrenta al equipo. Elías Már Ómarsson marcó 12 tantos en 14 jornadas de liga.
Con el Thun ocurre todo lo contrario. Los suizos arrancaron la temporada el 25 de julio y ya recibieron un golpe del que no se han recuperado en una semana: el 1 de agosto, el Young Boys goleó al campeón en su estadio (6-0), la peor derrota en casa de la historia del club. Antes llegó la eliminación frente al Dinamo Zagreb, donde el Thun ganaba fuera por 2-0 y aun de este modo perdió en la prórroga. En verano se marchó Leonardo Bertone, el aparato pasó a manos de Gian-Luca Privitelli y, en el partido contra el Young Boys, a los locales sencillamente se les terminaron los cambios.
La victoria en Lucerna (3-1) en la primera jornada puede llevar a engaño. Privitelli cambió entonces a ocho futbolistas y obtuvo un once fresco frente a un contrincante sin ritmo. Lo esencial es otra cosa: en casa , en competición europea, el Thun no ha ganado este verano; contra el Dinamo el resultado fue 1-1, y los suizos no han logrado ninguna goleada frente nadie.
A eso hay que añadir el formato a doble partido. Queda la vuelta en Reikiavik y, después de la goleada del sábado, los locales actuarán con más cautela de la que correspondería a un preferido. El Vikingur mantiene la compacidad fuera de casa y es de manera perfecta con la capacidad de llevarse un resultado aceptable.


