Enes Ünal y Johan Mojica lideraron el triunfo del Getafe frente al Partizán (3-1), un resultado que encarriló en los últimos minutos tras jugar más de media hora con diez por la expulsión de Abqar y que le dejará viajar con dos tantos de virtud a Belgrado, donde buscará garantizar su clasificación para la fase de conjuntos de la Liga Charla. Exactamente seis años y seis meses después del último partido europeo que gozó el Coliseum (el Ajax en los dieciseisavos de final de la Liga Europa), el Getafe se encontró con otro duelo continental. Otra vez con José Bordalás adelante tras un trabajo excelso durante 38 jornadas de la pasada Liga. Eso sí, el ahínco de casi 3.500 minutos se iba a decidir en 180.
Enfrente, un histórico venido a menos. El Partizan brilló allí por los años 60, cuando llegó a perder una final de la Copa de Europa ante el Real La capital de españa. Desde entonces , ha vivido de los recuerdos. A priori, era un contrincante mucho más enclenque , pero la verdad es que al Getafe le cuesta arrancar las temporadas.

Frecuenta tener un inconveniente : se marchan varios players y vienen muchos nuevos. Esta vez , perdió pilares como Arambarri, Juan Iglesias o Milla. A cambio, llegaron nueve caras novedosas , alguna con la remera puesta desde casa.
Fue el caso de Francho, que solamente completó un par de adiestramientos y entró directo en el once de Bordalás por la ausencia de última hora de Mario Martín. El técnico azulón también dio la titularidad a Enes Ünal, suplente en la derrota frente al Alavés (3-0) en el estreno liguero del Getafe. La otra novedad, el colombiano Johan Mojica, fue muy protagonista al lado del turco.
Juntos fabricaron el primer tanto del partido. Pronto , a los nueve minutos y merced a un centro preciso desde la banda izquierda del sudamericano. Ünal entró solo y, de volea, abrió el marcador. Fue el premio a un principio exacto del Getafe, que asimismo dispuso de un codo con codo del uruguayo Martín Satriano salvado prácticamente sobre la línea por un defensa.
El delantero turco estaba fino, ligero y en forma. Un punto sobre el resto. Como Mangala, que gobernó bien el centro del campo y dejó excelentes experiencias como sustituto de Arambarri. Pero a ese ímpetu inicial, que alcanzó hasta casi la media hora, le sucedió un último cuarto gris. Bajaron las revoluciones y el Partizán, que no había dado señales de vida, se encontró con un gol: contragolpe comandado por Jeh y bien rematado por Seck. Y justo después , el reposo. Vuelta a iniciar.
El conjunto serbio tenía el partido donde deseaba. El resultado era bueno y procedió a jugar como acostumbra realizar el Getafe: fútbol rocoso, profundo , perdidas de tiempo y aguardar a rematar la faena. Lo pudo llevar a cabo con un remate al larguero de cabeza de Jeh al que le prosiguió la expulsión de Abqar. Con amarilla, el defensa azulón llegó tarde a un cruce ante Miladinovic y salió a la calle. El Getafe tenía 35 minutos para aguantar o jugar a los héroes.
Y jugó a lo segundo. Firmó una proeza. Enes Ünal avisó con un tiro al palo y se animó en el final , con una jugada al filo del área en la que se deshizo de unos cuantos oponentes. La pelota llegó a Satriano y después a Andrés García, que la empujó a la red para elevar al marcador un sufrido 2-1.
Y no fue el desenlace , por el hecho de que Mojica, excepcional todo el partido, apareció cuando el choque sufría para llevar a cabo el 3-1 que no será definitivo. En Serbia, espera una caldera.


