Las dificultades en la Copa se van guardando para el paso de las eliminatorias y en los octavos de final le espera a Osasuna el contrincante de más nivel que ha deparado la competición, la Real Sociedad, que por añadidura disfruta de la condición de local para elegir el paso de ronda.
No cabe duda de que continuar la Copa tiene su interés –es uno de los campeonatos de la temporada, en él hay deseos y obligaciones y de ahí que sube o baja la nota de final de curso–, pero Lisci puso en contexto el acercamiento en frente de la Real Sociedad al anunciar que el deber de Liga del sábado en oposición al Oviedo en El Sadar es trascendental.
El técnico no se refirió tanto a infravalorar deportivamente una cita en relación a la otra, como a medir los elementos que se pondrán en cada uno de los partidos. Osasuna no acaba de resolver el embrollo en la Liga, y el nudo lo mismo aprieta que afloja, y ahora se tensa y tira hacia abajo.
El entrenador italiano solo tiene un hombre lesionado, Iker Benito, y esto quiere decir que puede reforzar en las opciones que le da la plantilla y, en consecuencia , guardar efectivos pensando en la Liga o combinar estatus. En verdad , solo viajan a Donosti futbolitas de la primera plantilla, incluidos Arguibide y Osambela, integrados en el conjunto de primera.
Moncayola, que se pierde de la Liga por acumulación de amonestaciones, se presenta como entre los players que tendrá frente a la Real Sociedad protagonismo asegurado. Raúl García, el goleador de Osasuna en este torneo –lleva siete dianas–, también va a estar entre los seleccionados en un once en el que se supone y anuncian caras nuevas respecto a los habituales de la Liga. Osasuna, que no ha ganado a ningún equipo de Primera fuera en lo que se transporta de temporada, tiene el gran reto de romper esa racha para pasar a los cuartos. Pelea contra todo. Asimismo contra su cabeza.


