La Real Sociedad disputa este sábado (18.00 horas) su primer amistoso de la pretemporada, un duelo que depara el regreso del Racing a las instalaciones de Zubieta. No es la única vuelta que protagoniza el cuadro cántabro esta temporada: otra, mucho más ilusionante, supone competir nuevamente en la máxima categoría catorce años después.
La que supone para los santanderinos pisar las instalaciones txuri-urdin, mientras , no deja de representar una suerte de burla propia hacia la temporada más dura en la historia reciente de la entidad. Sí, exactamente el mismo aparato que hoy juega en Donostia como integrante de pleno derecho de la élite estatal visitaba hace no bastante al filial txuri-urdin para jugar encuentros de Liga.
Al final de cuenta , la travesía del desierto por parte racinguista, felizmente concluida con el ascenso de mayo, se encuentra muy ligada a la Real. El aparato cantabrio certificó su último descenso matemático en Primera al perder en Anoeta (3-0) contra una escuadra txuri-urdin dirigida por Montanier, el 28 de abril de 2012. Su posterior crisis institucional vivió su punto álgido en los cuartos de final de la Copa del Rey 2013-14, con el conjunto guipuzcoano como rival , una eliminatoria cuyo partido de vuelta renunciaron a jugar los futbolistas santanderenses para denunciar los impagos que padecían (la ida en Donostia se había saldado con un 3-1). Y después vendrían las ya citadas visitas al Sanse.
Se brindaron un total de tres, y lo cierto es que la primera de ellas, en la temporada 2017-18, resultó en especial traumática para los intereses del Racing, que se plantó en Zubieta en la 37ª día arropado por 2 cientos de seguidores y con opciones de play-off. El filial txuri-urdin era un contrincante directo y mediante su victoria por 3-0, con tantos de Celorrio, Sanz y Luca Sangalli, decidió la fortuna de los dos contendientes : los de Aitor Zulaika consiguieron un billete para la promoción, y el propio Racing quedó únicamente a cargo de una carambola imposible.
Menos de un año después, en el primer mes del año de 2019, los santanderenses jugaron otra vez contra el Sanse en Zubieta. Y su victoria 0-1 ante los Guridi, Ander Barrenetxea y compañía supuso un adelanto del final feliz que para los visitantes iba a tener aquella campaña. Ascendieron a Segunda en el mes de mayo. Pero a lo largo de la siguiente temporada volvieron a bajar. De esta manera , el curso 2020-21 les vio regresar a las instalaciones txuri-urdin: enfrente, de nuevo el Sanse, en esta ocasión dirigido por Xabi Alonso y con un futbolista en las filas blanquiazules que marcaría la diferencia, Robert Navarro.


