El RCD Espanyol encara este sábado un nuevo examen en su preparación para la temporada 2026-27. Después del empate frente al Burnley (2-2) en Turf Moor, el grupo de Manolo González visita el Riverside Stadium para medirse al Middlesbrough, en el quinto amistoso del verano y el segundo de la da un giro inglesa que cerrará la semana próxima frente al Coventry City.
A falta de fichajes, el desafío volverá a ser útil a fin de que el técnico blanquiazul siga repartiendo minutos y incrementando la carga competitiva de una plantilla que todavía busca su mejor versión. Más allá del resultado, el cuerpo técnico desea seguir afianzando automatismos y subir el nivel de exigencia en frente de un rival acostumbrado a un fútbol físico y también intenso.

El Middlesbrough llega tras volver a quedarse a las puertas del ascenso a la Premier League y representa una nueva prueba de nivel para un Espanyol que sostiene buenas experiencias en esta pretemporada y que desea continuar invicto antes del comienzo de LaLiga, previsto para el 16 de agosto frente al Levante.
Uno de los nombres propios del encuentro volverá a ser Kike García. El delantero está firmando un enorme arranque de pretemporada y, además de esto , retornará a un estadio muy particular para él. El agresor defendió la camiseta del Middlesbrough entre 2014 y 2016, disputó 75 partidos y dejó un gran recuerdo en el club inglés, donde todavía mantiene una estrecha relación con varias personas de la entidad.
Estreno de la segunda equipación
El amistoso asimismo va a tener un componente particular fuera del apartado deportivo. El Espanyol estrenará de manera oficial su segunda equipación para la temporada 2026-27, aprovechando el escaparate internacional que piensa el acercamiento en el Riverside Stadium.
Va a ser la primera vez que los players luzcan la nueva camiseta , en una cita que servirá para enseñar la flexible sobre el césped antes del comienzo de la competición oficial.


