La joirnada 20 de la Bundesliga expone escenarios de máxima tensión para múltiples protagonistas del campeonato alemán. El Bayern Múnich procurará sacudirse el golpe de su primera derrota liguera de la temporada visitando a un Hamburgo necesitado y el Borussia Dortmund intentará consolidar su candidatura al subcampeonato confrontando al colista Heidenheim.
Por su parte , el Eintracht Frankfurt encarará una prueba de fuego ante Bayer Leverkusen en la mitad de una crisis deportiva que lo tiene al borde del abismo. En el resto de la día del fútbol alemán, el descenso y la pelea europea sostendrán la incertidumbre hasta el último minuto.
El Hamburger SV llega al encuentro con experiencias encontradas tras el empate sin tantos en el derbi ante St. Pauli. Si bien el equipo mostró distribución y especialidad protectora , quedó en evidencia una vez más su debilidad ofensiva, una de las más alarmantes de la competición. Las oportunidades escasearon y los adelantos claros fueron inusuales , si bien el punto logrado reflejó por lo menos la solidez con la que cerraron espacios al contrincante.
El Bayern Múnich, por su lado , arriba al norte de Alemania con una inédita derrota a cuestas. La caída 2-1 frente Augsburgo representó un golpe inesperado: tras anticiparse y dominar la pelota, los bávaros se diluyeron en el complemento, enseñaron fragilidades defensivas poco comunes y pagaron caro sus descuidos. Dado que Augsburgo lograra dar vuelta el resultado evidenció que no todo marcha de forma engrasada en el equipo de Vincent Kompany, pese al remate al travesaño de Olise en el tramo final que reflejó la calidad del plantel.
Para el conjunto hamburgués, el plan de juego resulta visible : apostar al orden defensivo y la lucha en todos y cada pelota dividida. Un partido abierto sería contraproducente dada la escasa producción ofensiva propia. El Bayern, mientras , tiene la obligación de probar carácter tras el traspié y recuperar la seguridad como líder.
El contundente 3-0 logrado ante Union Berlín no solo fue un mensaje claro en la lucha por el segundo puesto, sino más bien asimismo la confirmación de la seguridad alcanzada bajo la conducción de Niko Kovac. El BVB se mostró concentrado en defensa, eficaz en ataque y equilibrado en la construcción del juego. La combinación de presencia física en pelotas paradas, calidad en el último tercio y calma en la salida desde el fondo charla actualmente conveniente que atraviesan los aurinegros.


