El GP de Países Bajos abre nuevamente las puertas de la Fórmula 1 tras el parón veraniego. Zandvoort, entre los circuitos más difíciles del calendario, va a ser el epicentro de la acción desde este viernes, con muchas demandas para los equipos al tratarse de un fin de semana al sprint donde los pilotos dispondrán de una única sesión de entrenamientos libres antes de enfrentar la clasificación de la prueba corta.
La atención va a estar singularmente centrada en Fernando Alonso y Aston Martin. Después del esencial bulto de novedades estrenado en Hungría, donde el AMR26 incorporó hasta 16 modificaciones y mostró sus primeras señales visibles de progreso durante la temporada, la escudería británica afronta en este momento otro paso clave en su evolución con el estreno en carrera de la novedosa especificación de la unidad de capacidad Honda. El motor actualizado ya rodó por primera vez en el transcurso de un \'filming day\' posterior al GP de Hungría y está sosprechado que debute de manera oficial en Zandvoort.
Por este motivo , los Libres 1 tendrán todavía más importancia de lo habitual para Aston Martin. Alonso apenas dispondrá de una hora para revisar cómo se integra la evolución de Honda con el nuevo monoplaza, recopilar datos y localizar una configuración competitiva antes de entrar de forma directa a la clasificación. El propósito va a ser revisar si el nuevo motor deja recortar otro peldaño frente a la zona media.
Zandvoort también va a suponer el regreso de una pelea por el Mundial que llega con Kimi Antonelli en primera situación. El italiano encabeza la clasificación con 219 puntos, 50 más que Lewis Hamilton y 59 por enfrente de su compañero George Russell, después de subir al podio en Hungría. Con más puntos en juego por el formato sprint , el líder de Mercedes tendrá una nueva ocasión de remarcar una virtud que le permite enfrentar la segunda mitad de la temporada como el primordial candidato al título.


