Si Hungría había dejado la sensación de que McLaren había encontrado algo esencial , Zandvoort ha servido para corroborar que aquello no fue un espejismo. El británico se llevó la pole del GP de Países Bajos con un espectacular 1:11.163, su segunda sucesiva , tras imponerse en una clasificación en la que durante buena parte de la tarde daba la sensación de que una milésima podía valer tanto como una décima.
Por el hecho de que la igualdad fue tremenda. Norris encontró algo más en su último intento y ahí estuvo la diferencia, pero detrás prácticamente cabían todos en una fotografía. George Russell volvió a sacar músculo con el Mercedes y acabó segundo, por delante del líder del Mundial, Andrea Kimi Antonelli, tercero a poco mucho más de una décima.

Oscar Piastri, que había encabezado parte importante de la sesión y parecía tener argumentos mucho más que suficientes para discutirle la pole a su compañero, acabó cuarto a sólo 142 milésimas. Cuatro turismos , dos equipos y poco mucho más de una décima. Zandvoort no obsequió absolutamente nada.
Y a lo largo de unos minutos tampoco se encontraba claro que fuera a obsequiar una segunda ocasión. Los radares amenazaban con lluvia para la parte final de la Q3 y todos y cada uno de los equipos salieron prácticamente disparados del garaje , conscientes de que la pole podía decidirse al primer disparo. Norris ya había golpeado primero con un 1:11.344, Russell se encontraba a una décima y Piastri tercero, pero las gotas finalmente se quedaron en poco mucho más que una amenaza. Hubo tiempo para una última vuelta y Norris no la desperdició : bajó otras 2 décimas y cerró cualquier discusión.
Ferrari, en cambio, volvió a quedarse a medio sendero cuando parecía tener razonamientos para considerablemente más. Los de Maranello habían exhibido un ritmo muy agradable a lo largo del fin de semana, singularmente el viernes, pero ahora en Q1 y Q2 comenzaron a perder algo de presencia frente a McLaren y Mercedes. En la Q3 probaron una preparación diferente , con una vuelta adicional para calentar los neumáticos antes del último ataque, utilizando que la lluvia no acababa de llegar. No funcionó como esperaban. Lewis Hamilton, que había estado muy perdido en su primer intento y juntando errores , consiguió cuando menos recomponerse para acabar quinto, justo por enfrente de Converses Leclerc. Pero quinto y sexto supieron a poco después de lo que Ferrari había enseñado hasta ese momento.
Max Verstappen tampoco pudo meterse en la pelea real por la primera fila. El neerlandés terminó séptimo en el hogar , lejos de una pole que a lo largo de años casi parecía tener reservada en Zandvoort. A su lado, sin embargo , Liam Lawson cumplió perfectamente con el papel que Red Bull necesitaba de él este fin de semana: octavo, rápidamente detrás de Verstappen y sin cometer grandes errores. Gabriel Bortoleto volvió a confirmar el gran nivel de Audi con una novena posición , mientras que Arvid Lindblad completó el top 10 tras otra clasificación muy sólida de Racing Bulls.
Más atrás llegó uno de los jarros de agua fría de la tarde. Fernando Alonso parecía tener ritmo para bastante mucho más que una eliminación en Q1, especialmente tras un primer tramo en el que Aston Martin enseñó algunos de los brotes verdes que había dejado entrever desde los entrenamientos. El nuevo paquete del equipo y un motor Honda que comenzaba a dar mejores señales invitaban al optimismo, pero la última vuelta no salió. Alonso terminó 18º y acabó golpeando con íra el volante después de quejarse por radio de una vuelta de preparación anárquica. Lance Stroll fue 19º, certificando una doble supresión singularmente dolorosa para Aston Martin.
Carlos Sainz tampoco halló alivio en un fin de semana que ya venía cuesta arriba desde el viernes. El madrileño cayó en Q1 por solamente unas milésimas en relación a Alex Albon, después de haber explicado que los daños sufridos en los entrenamientos le habían dejado sin algunas de las mejores piezas libres en el Williams y con escasez de repuestos. Albon todavía consiguió avanzar hasta la Q2, pero tampoco pasó de ahí, 16º, confirmando que Williams estaba esta vez más cerca de la parte baja de la zona media que de discutir las posiciones nobles.
Y exactamente ahí, en esa zona media, volvió a quedar claro que este 2026 no otorga descansos. Audi y Racing Bulls lograron meter turismos en la Q3, Alpine volvió a educar algún destello con Pierre Gasly quedándose a menos de una décima del corte y Franco Colapinto extrajo prácticamente todo lo que había en un vehículo que todavía no dispone de las últimas actualizaciones. La pole terminó siendo para Norris, pero detrás hubo muchas pequeñas batallas decididas por centímetros. Y en Zandvoort, donde adelantar jamás ha sido precisamente sencillo , esas milésimas del sábado tienen la posibilidad de valer considerablemente más el domingo.
Como tiende a suceder en los fines de semana al sprint , la clasificación arrancó con buena parte de la parrilla usando neumáticos utilizados. Con menos juegos libres que en un Enorme Premio convencional , en especial los equipos que esperan sobrepasar la Q1 sin bastantes problemas prefirieron reservar material nuevo para los momentos definitivos.
Los primeros en dejar una referencia competitiva fueron los 2 McLaren. Oscar Piastri se puso adelante con un 1:12.848, por delante de Lando Norris, mientras que Kimi Antonelli aparecía inmediatamente después y Lewis Hamilton situaba al Ferrari en cuarta situación. Por detrás, Converses Leclerc sólo era octavo, aunque su registro tenía una explicación clara: el monegasco rodaba con un juego que amontonaba ahora 13 vueltas, en frente de las seis o siete de muchos de sus oponentes.
En todo caso , la región alta ofrecía pocas sorpresas en esos primeros minutos. McLaren, Mercedes, Ferrari y Red Bull copaban las ocho primeras situaciones , dejando la verdadera pelea de la Q1 algo mucho más atrás.
Ahí, Fernando Alonso dejó una primera referencia bastante positiva. El asturiano se puso 11º, en el instante por detrás de los Racing Bulls de Yuki Tsunoda y Arvid Lindblad, si bien todavía quedaba bastante por organizar en la región media. Alpine, Haas y Audi aún no habían marcado sus tiempos, con especial atención a estos últimos tras la competitividad que habían mostrado a lo largo del fin de semana en Zandvoort.
Con todos y cada uno de los pilotos ya con al menos una vuelta cronometrada, la tabla comenzó a prestar una imagen considerablemente más representativa. Fernando Alonso volvió a progresar y se colocó 12º con un registro muy competitivo, por delante de los 2 Alpine y asimismo de los dos Williams. Alex Albon ocupaba la 14ª posición , al tiempo que Carlos Sainz estaba 16º y, por consiguiente , provisionalmente en región de supresión.
Las experiencias de Aston Martin eran además bastante más positivas que las del viernes. Alonso había sufrido durante la clasificación sprint con problemas en el SLM, el modo recta de su AMR26, pero esta vez parecía poder extraer considerablemente más del vehículo. Los primeros brotes verdes del motor Honda que ya se habían dejado entrever en los entrenamientos , unidos a las mejoras introducidas por Aston Martin en Zandvoort, empezaban a traducirse también en el cronómetro, aunque todavía quedaban cinco minutos y una última ofensiva de la región media.
Por enfrente había mucha menos tensión. Los ocho primeros puestos proseguían prácticamente a cargo de los 4 enormes equipos, que tenían el pase a Q2 muy encarrilado. Algunos de sus pilotos seguían juntando vueltas, pero mucho más con la intención de rodar y preparar las siguientes fases que por una necesidad real de prosperar para evitar la supresión.
La última oleada de vueltas acabó de darle la vuelta a una región media donde las diferencias eran mínimas. Oscar Piastri cerró la Q1 al frente con un 1:12.610, al paso que los principales candidatos lograron llenar el trámite sin gastar neumáticos nuevos. Salvo Liam Lawson, los pilotos de los equipos enormes superaron el primer corte con juegos utilizados , una decisión esencial pensando ahora en llegar a la Q3 con 2 juegos nuevos libres.
La peor parte se la llevaron los españoles. Carlos Sainz cayó eliminado por solamente unas milésimas en relación a Alex Albon, que sí consiguió meter el otro Williams en la Q2, mientras que Fernando Alonso pasó en cuestión de minutos de tener un tiempo muy prometedor a quedarse fuera.
El asturiano fue alejado hasta la 18ª situación en los últimos momentos , justo por delante de su compañero Lance Stroll, 19º, consumando una doble eliminación de Aston Martin después de que durante parte importante de la sesión pareciese tener ritmo para superar el corte. El bicampeón del mundo no ocultó su enfado tras consumarse la supresión y golpeó con íra el volante de su AMR26. "La vuelta de preparación fué un desastre", lamentó por radio, señalando una outlap caótica antes de su último intento.
Asimismo quedó eliminado Oliver Bearman, 20º, al paso que los 2 Cadillac cerraron la clasificación, con Valtteri Bottas y Sergio Pérez en las dos últimas situaciones. Una Q1 que volvió a probar lo cara que está la región media en Zandvoort: unas pocas milésimas separaron el pase a Q2 de quedarse fuera a las primeras de cambio.
La Q2 mantuvo la tónica de una clasificación tremendamente apretada entre los equipos de cabeza. Piastri volvió a marcar el ritmo en el primer intento con un 1:11.834, pero en esta ocasión sin solamente margen: Norris se quedó a solo 26 milésimas y Leclerc, a 76. Russell era cuarto y Hamilton quinto, con los cinco primeros separados por apenas 136 milésimas, poco mucho más de una décima.
Algo más atrás aparecía Antonelli, sexto y sin poder seguir por el momento el ritmo de ese conjunto , al tiempo que la zona media volvía a prestar sorpresas. Arvid Lindblad se puso séptimo, aun por enfrente de los 2 Red Bull, aunque en la situacion de Max Verstappen había un matiz importante : el neerlandés todavía no había recurrido a un juego nuevo y tenía margen para progresar en su siguiente intento.
Alpine asimismo parecía haber encontrado algo de desempeño en relación a la Q1. Pierre Gasly se ubicaba décimo y Franco Colapinto, que todavía no tiene las últimas mejoras del A526, era 11º, metiéndose de lleno en la riña por la Q3. Todavía faltaba , además , saber la auténtica referencia de los Audi antes de una última tanda que prometía decidirse nuevamente por milésimas.
La pista proseguía mejorando claramente y eso empezó a poner en aprietos incluso a los Red Bull. Gabriel Bortoleto se colocó octavo, justo por detrás de Lindblad, y desplazó a Max Verstappen y Liam Lawson hasta la novena y décima posición , forzando a ambos a volver a pista para asegurar su presencia en la Q3.
Y si la batalla por la pole prometía decidirse por datos , las últimas plazas para entrar en la Q3 estaban igualmente caras. Entre Lindblad, séptimo, y Nico Hulkenberg, 14º, había poco más de tres décimas, con prácticamente toda la zona media metida en una pelea en la que cualquier pequeño error podía significar la supresión.
La Q2 terminó de nuevo con los 2 McLaren al frente y separados por prácticamente nada, aunque en esta ocasión fue Lando Norris quien se llevó el más destacable tiempo. El británico marcó un 1:11.628 y superó a Oscar Piastri por apenas 13 milésimas, mientras que Max Verstappen respondió cuando realmente lo necesitaba con una gran vuelta que le dejó saltar hasta la tercera situación.
Ferrari y Mercedes, ahora con el pase prácticamente asegurado, no necesitaron buscar un registro representativo en los últimos minutos, mientras que McLaren sí volvió a pista utilizando que disponía de sobra neumáticos. Por detrás, Lawson, Bortoleto y Lindblad consiguieron quedarse con las últimas plazas de acceso a la Q3, confirmando la gran igualdad que había también en la zona media.
A las puertas se quedó Gasly, a menos de una décima del corte, después de haber conseguido ingresar en la SQ3 el viernes. Junto al francés quedaron eliminados Tsunoda, en su regreso este fin de semana a la Fórmula 1, Hülkenberg, precisamente por detrás de Bortoleto a lo largo del fin de semana, y Colapinto, 14º y exprimiendo un Alpine que todavía no cuenta con las últimas actualizaciones.


