La 7ª etapa del Tour de Francia Femenino 2026 está llamada a ser el gran punto de cambio de la carrera. Tras abandonar el valle del Ródano, el recorrido atraviesa el terreno quebrado de la Drôme, con las ascensiones a Grande Limite y Colombier, que irán desgastando al pelotón antes del desafío definitivo. El importancia absoluto será para el mítico Mont Ventoux, reconocido como el techo de esta edición y un ámbito ideal para marcar grandes diferencias en la clasificación general.
Etapa 7
Atravesar el Ródano significa hallarse instantaneamente con la Drôme y sus ondulantes lomas , los puertos de Grande Limite (6,6 km al 5%) y Colombier (3,2 km al 6,4%). Las carreteras accidentadas que bordean las Dentelles de Montmirail servirán de trampolín hacia el Mont Ventoux (15,7 km al 88%), designado como la prestigiosa cima de este 5.º Tour de France Femmes. Ascendida por Bédoin, va a ofrecer sus empinadas laderas a los escaladores mucho más exigentes , decididos a superar desniveles significativos.
La subida se encarará por la exigente vertiente de Bédoin, con una primera mitad muy constante entre bosques y porcentajes próximos al 9%. En la parte final, el paisaje se abre por completo y la carretera queda expuesta al viento en el característico entorno pedregoso del Ventoux. Los últimos kilómetros volverán a endurecerse antes de la llegada a la cima, donde las mejores escaladoras tendrán una ocasión insuperable para publicar un ataque definitivo y dirigir la lucha por el maillot amarillo.
El análisis de la 7ª etapa: "El Mont Ventoux va a dar un vuelco a la carrera"


